miércoles, 21 de julio de 2010

¡¡¡JOVENES TODOS ESTAMOS LLAMADOS A SER SANTOS !!


La santidad no es algo reservado a algunas almas escogidas; todos, sin excepción, estamos llamados a la santidad.

Ya he escuchado las preguntas que queres hacer o ser : ¿Cómo podemos llegar a ser santos si hay tantos obstáculos en nuestro camino? ¿Cómo podemos ser honrados si hallamos atropello y corrupción a nuestro alrededor? ¿Cómo podemos llegar a ser santos si el camino más seguro para ganarse la vida es destacar y explotar a los otros? ¿Cómo podemos ser santos si vivimos en un mundo que devalúa el verdadero amor o no aprecia la belleza del amor casto? Escucho estas preguntas y otras muchas. Dios Padre conoce nuestras dificultades, pero también conoce la profundidad con que queremos hacer bien las cosas; la profundidad con que queremos seguir a Cristo, porque sabemos que «Él es el camino, la verdad y la vida».

La santidad, más que una conquista, es un don que se concede: el amor de Dios se ha derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo, que nos ha sido dado.

La Iglesia, más que de «reformadores», tiene necesidad de santos, porque los santos son los auténticos y más fecundos reformadores.

Vivir con valentía nuestra vida personal, aun cuando nos parezca insignificante. Santa Teresa de Lisieux, en sus pocos años de vida, nos enseñó la grandeza que pueden tener ante Dios las actividades insignificantes, normales.


"La santidad consiste en una disposición del corazón que nos hace humildes y pequeños en los brazos de Dios, y confiados -aun con nuestro cuerpo- en su bondad paternal"
Sta. Teresita de Lesieux

Existe, por un lado, la santidad llamativa de algunas personas; pero también existe la santidad desconocida de la vida diaria.

Todo el que quiera comenzar un camino de perfección no puede renunciar a la cruz, a la mortificación, a la humillación y al sufrimiento, que asemejan al cristiano con el modelo divino que es el Crucificado.

¡Hacer la voluntad de Dios! ¿No está acaso en esto la esencia de la santidad?

Todos están llamados a amar a Dios con todo su corazón y con toda el alma, y a amar al prójimo por amor a Dios. Nadie está excluido de esta llamada tan clara de Jesús. Vosotros, por tanto, «sed, pues, perfectos, como perfecto es vuestro Padre celestial».

Un santo es, en su vida y en su muerte, traducción del Evangelio para su país y su época. Cristo no vacila en invitar a sus discípulos al seguimiento, a la perfección. El Sermón de la Montaña es la única escuela para ser santos. ¡No tengamos miedo ante esa palabra!, ¡no tengamos miedo ante la realidad de una vida santa!

La humildad es el primer paso hacia la santidad.

La santidad consiste, primeramente, en vivir con convicción la realidad del amor de Dios, a pesar de las dificultades de la historia y de la propia vida.

La santidad consiste, además, en la vida de ocultamiento y de humildad: saberse sumergir en el trabajo cotidiano de los hombres, pero en silencio, sin ruidos de crónica, sin ecos mundanos.

La santidad del hombre es obra de Dios. Nunca será suficiente manifestarle gratitud por esta obra. Cuando veneramos las obras de Dios, veneramos y adoramos sobre todo a Él mismo, el Dios Santísimo. Y entre todas las obras de Dios, la más grande es la santidad de una criatura: la santidad del hombre.

Aunque la santidad nace de Dios mismo, a la vez, desde el punto de vista humano, se comunica de hombre a hombre. y cada uno de nosotros jovenes estamos tambien llamdos a esta Santida, llamdos a ser jovenes diferentes en medio del mundo que nos invita al pecado y a las cosas malas!!! nosotros principalmente que hemos conocido a Dios debemos ser jovenes que llevemos a Dios a todo lugar donde nos encontremos, los estudios, el trabajo, la familia, con los amigos, la iglesia y demas lugares que frecuentemos ... tambien de manera especial Santos en el ciber espacio!!! y ademas llamados a Evangelizar en todo los ambientes ... recordemos con amor una bellas palabras del papa Juan Pablo II que hablaba sobre al necesidad de JOVENES SANTOS!!!

El Papa Juan Pablo II a los jóvenes, nos llama los “Santos del Nuevo Milenio”

¿Te atreves a descubrir que también puedes ser “Santo”?


Necesitamos Santos sin velo o sotana.

Necesitamos Santos de pantalones jeans y tenis.

Necesitamos Santos que van al cine, oyen música y pasean con los amigos.

Necesitamos Santos que coloquen Dios en primer lugar, pero que sobresalen en la universidad.

Necesitamos Santos que buscan tiempo cada día para rezar y que sepan enamorar en la pureza y castidad, o que consagren su castidad.

Necesitamos Santos modernos, Santos del siglo XXI con una espiritualidad insertada en nuestro tiempo.

Necesitamos Santos comprometidos con los pobres y los necesarios cambios sociales.

Necesitamos Santos que vivan en el mundo, se santifiquen en el mundo y que no tengan miedo de vivir en el mundo.

Necesitamos Santos que beban Coca-cola y coman hot dog, que usen jeans, que sean internautas, que escuchen discman. (ahora el Ipod, mp3,etc)

Necesitamos Santos que amen la Eucaristía y que no tengan vergüenza de tomar un refrigerio o comer pizza el fin-de-semana con los amigos.

Necesitamos Santos que les guste el cine, el teatro, la música, la danza, el deporte.

Necesitamos Santos sociables, abiertos, normales, amigos, alegres, compañeros.

Necesitamos Santos que estén en el mundo; y sepan saborear las cosas puras y buenas del mundo, pero que no sean mundanos.

Juan Pablo II


¿Seguimos pensando que los jóvenes no podemos ser Santos...? Recuerda: Los jóvenes no solamente somos el "futuro," somos el PRESENTE!!

Bendiciones

3 comentarios:

krizanto valladolid marmolejo dijo...

muy wen blog, poez sigamos en el camino del Señor, xke los jovenes tbm podemos ser Santos.

Yamir de Jesús dijo...

donde dice esto el Beato?

Anónimo dijo...

Que hermoso, juan pablo II, gracias por acercarnos estas palabras, me han llenado de alegria y esperanza.